La disposición lineal y la oscilación de neutrinos

La disposición lineal

Para empezar, veamos la más simple de las interacciones entre ruedas. Una se acerca a otra tendiendo a alinear sus ejes. La impulsión de la que va delante es contrarrestada por la aspiración de la que va detrás. Esto, junto a la atracción magnética mutua (cuya fuerza es mucho menor) y la casi inapreciable atracción gravitatoria, hace que se unan. Las dos ruedas giran en el mismo sentido y sus palas quedan adheridas a nivel de los vértices de los copos, por la atracción electrostática entre polos opuestos, sin llegar a penetrar más allá. Forman un “dúo” de ruedas en “disposición lineal” y sus efectos de aspiración e impulsión tienden a ser el doble de intensos, sin embargo, el rendimiento del conjunto no llega nunca a ser el doble, porque su geometría es menos eficiente a la hora de desplazar el campo H, y su velocidad queda mermada.

 

disposicion lineal
Figura 16

La disminución del momento lineal hace que estos dúos no puedan acercase a ninguna rueda libre que vaya por delante, tampoco se le podrá acoplar ninguna otra directamente por detrás, porque el conjunto tiene un flujo de impulsión más intenso que el de aspiración de una rueda simple. Por tanto, de forma natural, no se pueden formar “tríos” en disposición lineal. Sin embargo, sí se pueden unir dos dúos, previamente constituidos, en esa misma disposición; pues sus efectos de absorción y de impulsión tienen la misma intensidad. El resultado sería, obviamente, un ente formado por cuatro ruedas, un “cuarteto”, cuya cantidad de movimiento es menor que la de los dúos. También podemos especular con la posibilidad de que dos cuartetos se unan formando un “octeto”; pero, de momento, las observaciones realizadas no aportan indicios de su existencia; no así de los dos anteriores, los dúos y los cuartetos, de los que sí tenemos constancia, como veremos a continuación.

 

La oscilación de neutrinos

Los neutrinos (las ruedas neutras) forman parte de todos los átomos y en las reacciones nucleares se emiten en gran cantidad. Usando los supuestos del modelo estándar, se calculó el número de estos que debía emitir el sol. Sin embargo, en las mediciones realizadas solo se observó una parte de los esperados. Esto se conoce como: “el problema de los neutrinos solares”; y, para explicarlo, actualmente se trabaja con la idea de “la oscilación de neutrinos”.

 

El premio Nobel de Física del año 2015 fue para Takaaki Kajita y Arthur B. McDonald “por el descubrimiento de la oscilación de neutrinos, lo que muestra que estas partículas poseen masa”
El premio Nobel de Física del año 2015  fue para Takaaki Kajita y Arthur B. McDonald “por el descubrimiento de la oscilación de neutrinos, lo que muestra que estas partículas poseen masa”
Detecor de neutrinos Super-Kamiokande. Imagen de sk.icrr.u-tokyo.ac.jp
Detecor de neutrinos Super-Kamiokande. Imagen de sk.icrr.u-tokyo.ac.jp
The Sudbury Neutrino Observatory (SNO)
Detector de neutrinos The Sudbury Neutrino Observatory (SNO). Imagen de Berkeley Lab

 

En esta teoría apoyaremos esa idea, aunque la descripción del fenómeno será distinta, ya que las interacciones de formaciones leptónicas en disposición lineal pueden explicarlo.

Las ruedas se unen para formar dúos y los dúos se unen para formar cuartetos, es decir, dos neutrinos forman un muón neutrino y dos muones neutrino forman un tau neutrino. Todos forman parte de los “rayos cósmicos” y la medición individualizada de la intensidad del flujo de cada tipo de estas “partículas”, que nos llegan en forma de “lluvia espacial invisible” y nos atraviesan en todo momento, constituye la prueba empírica de que la evolución de la materia debe seguir los pasos descritos en los párrafos anteriores. Por otro lado, la disminución del momento lineal, según se van formando dúos y cuartetos, conlleva el aumento de sus masas relativas aparentes que en el caso de neutrinos, muones neutrino y taus neutrino, no han podido ser estimadas. Pero sí conocemos las masas de los muones electrónicos y los taus electrónicos (entes que están estrechamente relacionados con los primeros). Por lo que, partiendo del numero de quarks que posee la rueda y del número de ruedas que constituyen cada una de estas entidades leptónicas, seremos capaces de predecir, tanto la masa en reposo, como la velocidad a la que se movía cada una, en el momento de la medición.