La carga eléctrica

 

Ahora volvamos al trío y analicémoslo para comprobar que éste dista mucho de ser estable, porque una de las partes está en disposición opuesta, pero la otra proviene de la formación previa de un dúo en disposición lineal. Al incorporarse la tercera rueda ha taponado su aspiración directa y la del dúo; el efecto de absorción de las tres ruedas se concentra únicamente en una ranura circular, intentando cerrar el único espacio disponible para que se mantenga fluyendo el campo, y solo la repulsión magnética entre dos de ellas se lo impide. Todo el conjunto tiene una cantidad de movimiento mucho menor, ya que los efectos de absorción e impulsión se han visto notablemente reducidos; el momento angular es igual en las tres ruedas, pero una está girada 180°, con lo que, todo el sistema girará con el momento angular de la rueda más externa del dúo, porque los otros dos se compensan; el disco de absorción está desplazado respecto al centro de masas, por tanto, se produce una gran precesión que centrifuga el trío y cuya fuerza se hace notar más en la zona donde se da la interacción lineal del dúo. En estas condiciones de máxima excitación, únicamente la rueda girada 180° permanece neutra, porque no está en contacto directo con las demás; mientras que la polarización eléctrica de las otras dos se vuelve extrema (ver figura 19a). Se acumula carga eléctrica negativa en la rueda más externa del dúo y carga eléctrica positiva en la rueda central.

 

neutron
Figura 19a

 

Lo que me lleva a la siguiente pregunta:

¿Qué es la carga eléctrica?

No es fácil conjeturar sobre esto. Aún así, me inclino a pensar que, en este asunto, tienen mucho que ver los bosones a los que se vincula actualmente con la interacción débil, es decir, los w (que tienen masa y carga eléctrica) y los z (que disponen solo de masa). Siguiendo la analogía de los quarks, como ladrillos en las construcciones materiales, estos bosones serían el equivalente a la arcilla, es decir, la materia básica de que están hechos y que, al ser comprimida o compactada por los gluones, forma los quarks u y d; cuyas diferencias de masa y de carga eléctrica residiría únicamente en el número de bosones w y z que contenga cada uno. Lo que me lleva a seguir especulando con otras ideas, como son:

1.- En el nivel de las estructuras de quarks, cuando se redistribuye la carga eléctrica, no son los fotones, sino los bosones w y z, los que se movilizan pasando de un quark al contiguo debido, al principio, a la influencia del campo magnético primordial y, después, a la inducción electromagnética del almacén fotónico de las ruedas. Un poco más adelante desarrollaré mi idea de lo que son los fotones y esto se entenderá mejor.

2.- Los bosones w y z, también serían los que se intercambian en la adquisición de la carga eléctrica debida a la excitación del trío. De ahí se deduce que las ruedas pueden tener diferente masa en función de que su carga eléctrica sea neutra, positiva o negativa. De ser así, la masa de una rueda neutra sería, siempre, la mitad de la suma de las masas de una rueda con carga negativa y otra con carga positiva.

En cualquier caso, la condición común para que puedan producirse los dos supuestos anteriores es que los quarks que intervienen en estas interacciones deben estar en contacto.

 

Estas ideas se incluyeron en el borrador de esta teoría de ruedas que divulgué en abril de 2015 y sobre este último supuesto se han obtenido pruebas recientemente, concretamente el 13 de agosto de 2015, en Nature 524: 196-199, Stefan Ulmer y otros, publicaron el artículo titulado: “High-precisión comparison of the antiproton-to-proton charge-to-mass ratio”, donde se muestran los resultados más precisos, hechos hasta la fecha, del coeficiente de masas entre el antiprotón (con carga eléctrica negativa) y el protón (con carga eléctrica positiva), esto es: R=1,001089218755 (64)(26). Por tanto, se demuestra que la “partícula” con carga negativa tiene más masa. En este mismo experimento, también han obtenido el coeficiente de carga-masa entre el antiprotón y el protón, mostrando un valor compatible con la unidad*; de lo que se deduce, que la transferencia de carga eléctrica y masa están íntimamente relacionadas; y hace coherente la hipótesis de que las mismas subpartículas (los bosones w y z) pudieran portar ambas (carga y masa). Como aquí hemos relacionado la masa con la carga de color, a través de su fuerza residual, supondremos que la transferencia de carga eléctrica conlleva también la transferencia de los gluones necesarios para que se mantengan compactados los bosones w y z.

*Nota no incluida en el libro:
Para ser justos con los redactores del artículo citado en el párrafo anterior, la conclusión final de estos es que el experimento demuestra la invarianza de la simetría CPT.
http://www.nature.com/nature/journal/v524/n7564/full/nature14861.html
Imagen de la estructura del Antiprotones Decelerador del CERN. El cañón antiprotones está a la izquierda y por la derecha se canalizan electrones. Todo el conjunto está montado en una cámara de vacío criogénico. Imagen de Nature 524.

En cuanto a la masa de los bosones w y z, de cuya medición se obtienen valores mucho mayores que los de los quarks u y d, para explicarlo, se me ocurre que estamos ante la medida de su “masa inercial aparente”, es decir, la masa de estos bosones se ha medido cuando han abandonado sus quarks con una gran energía, dejando atrás los gluones; ya nada les aglutina o compacta, son burbujas de materia que crecen durante 10^-25 segundos antes de desintegrarse; el volumen que alcanzan estas burbujas en el seno del campo H puede simular el valor efímero de una masa en reposo. También podríamos explicarlo considerando la posibilidad de que estos bosones materiales estén unidos entre si, formando subestructuras que giran en el interior de los quarks a altísimas velocidades lo que requería de nuevas transformaciones relativistas del valor de su masa para calcularla en reposo. Pero, de ser así, en estas escalas no tendría sentido hablar de masa en reposo, porque de no estar en movimiento probablemente se desintegrarían y la energía de esa desintegración sería el único valor ponderable posible.