¿Y qué si existe el éter?

(Sigue de la entrada anterior de mi blog).

Imagen de Geralt
Imagen de Geralt

Las ondas gravitacionales, el bosón de Higg, la sobre-aceleración y el frenado de las sodas espaciales… Incluso el experimento de Michelson y Morley, cuyo resultado nulo contrarió a la mayoría de los científicos coetáneos, resultó ser en realidad una prueba positiva en favor de la existencia del éter después de que Lorentz y FitzGerald vislumbraran una explicación coherente.

Pues, vale… Ya tenemos varias pruebas y algunos indicios más de la existencia del éter. Pero, si parece que la física siempre lo ha tenido presente de una forma u otra, estático o dinámico, absoluto o relativo, materia sutil o campo, espuma cuántica o energía del vacío, con un nombre u otro… ¿Qué cambia ahora?

Para empezar, ahora podemos imaginar un nuevo éter constituido por las partículas de Higgs, (yo lo llamo “el campo H”) en cuyo seno pueden difundirse las ondas gravitacionales, lo que nos permite deducir con mayor grado de verosimilitud que en el pasado, que sus dinámicas son equiparables a las de un fluido incompresible. Cualidad gracias a la cual hemos podido “oir” cómo se funden dos agujeros negros en uno, aun cuando este suceso ocurriera a 1300 millones de años luz.

Ondas
Imagen de Geralt

Por analogía, si pensamos en un fluido, recurrimos al agua y, si buscamos un símil de las ondas gravitacionales en el medio acuático, podemos pensar en las ballenas y otros cetáceos que aprovechan las cualidades físicas del entorno en el que habitan para comunicarse, con mensajes acústicos que recorren enormes distancias a gran velocidad en la inmensidad del océano, y para “ver” (por ecolocalización) incluso en condiciones nocturnas, profundas o de máxima turbidez.

Ballena
Imagen de tpsdave

Por otro lado, en el desarrollo de la nueva cosmovisión de la Teoría de Ruedas, especulo con la idea de que la intensidad de los campos gravitatorios esté directamente relacionada con la densidad del campo H (el nuevo éter) en cada punto del espacio, como explicación a los efectos de la fuerza de la gravedad.

Ciertamente puede parecer extraño pensar en un fluido incompresible con densidad variable pero, siguiendo con el símil acuático, para los que practicamos buceo es algo perfectamente natural que observamos muy a menudo. Digo “observamos”, porque podemos verlo y sentirlo. Estamos sumergidos mirando hacia abajo, en una zona con unos confortables venti-pocos grados centígrados, cuando la imagen del fondo se distorsiona. Es un mar dentro de otro mar, una masa de agua con diferente índice de refracción. Al cruzar esa superficie ondulante notamos como la temperatura baja bruscamente y el vello se nos eriza. Se trata de una “termoclina” una zona con mayor densidad y menor temperatura, que no tiene que estar necesariamente fluyendo y que aún no se ha mezclado con las capas menos densas y pesadas de la parte superior.

De igual manera, en el espacio, cuando miramos hacia zonas con un campo gravitatorio intenso, vemos como se desvía la luz de las estrellas que están detrás. Son las lentes gravitacionales descritas en la teoría de la relatividad. Un efecto perfectamente homólogo a la forma en que la luz se refracta en una lente material convencional e igualmente relacionable con la densidad del medio óptico, aunque en el caso del campo H estemos refiriéndonos a un sustrato inmaterial, el sustrato del que está hecha la propia luz.

Párate a pensarlo por un instante… ¿A que las lentes gravitacionales se entienden de manera más natural e intuitiva usando estas analogías que recurriendo al concepto de espacio-tiempo? Eso es porque la forma de cuantificar la densidad de un medio inmaterial en cada punto resulta demasiado abstracta para la mayoría. Tenemos que recurrir a descripciones matemáticas que, a veces, terminan fagocitando la intuición natural de las interacciones físicas con las que el cerebro humano se siente más cómodo. Un ejemplo de analogía que aún se conserva la encontramos, precisamente, en la teoría de la relatividad de Einstein, cuando se nos muestran gráficos explicativos sobre la fuerza de la gravedad y sus efectos en la rotación de los astros, donde se recurre a la imagen de una malla espacio-temporal bidimensional con una deformación más pronunciada en la tercera dimensión según el campo gravitacional sea más intenso en la posición de un objeto masivo. En este caso lo único que se ha hecho, para que se entienda, es sustituir una de las tres dimensiones espaciales por la cuarta dimensión invisible de la intensidad de la fuerza de la gravedad, pero démonos cuenta de que esta cuarta dimensión se refiere igualmente a la densidad del medio, por tanto éstos son dos conceptos equivalentes (gravedad = densidad del éter) e inversos al tiempo.

LMB de es [GFDL (http://www.gnu.org/copyleft/fdl.html) undefined CC-BY-SA-3.0 (http://creativecommons.org/licenses/by-sa/3.0/)], undefined
Imagen de LMB
Resulta curioso constatar que todo en este universo, incluso el propio universo, tiende a girar en el mismo sentido. Podemos imaginar un campo H que se desplaza según giran las galaxias, los sistemas solares, los planetas, sus satélites, etc., de esta manera estaremos aproximándonos a la antigua imagen cartesiana de remolinos de éter; que debemos actualizar para entenderla en un contexto relativista, donde no existe un marco referencial privilegiado; pero que tenemos que considerar dadas las evidencias acumuladas.

estrellas en movimiento
Imagen de Unsplash

A un buzo que se haya sumergido en zonas con corrientes más o menos intensas, que se haya dejado llevar cuando éstas fluyen a favor de la marcha y que haya sufrido cuando las ha tenido en contra, le es fácil intuir por qué no es buena idea llevarle la contraria a las tremendas fuerzas que las dinámicas de un medio fluido en movimiento son capaces de transmitir y rápidamente entiende que es mejor nadar a favor de la corriente.

Buzo
Imagen de tpsdave

De la misma forma, también podremos empezar a intuir los efectos que producirán las fuerzas generadas por las dinámicas rotacionales extremas de los entes del mundo subatómico. Dinámicas que con gran éxito imaginó Maxwell en sus modelos mecánicos del éter electromagnético para los que utilizó, como analogía, un medio material fluido e incompresible. Los modelos fueron cambiando conforme fue depurándolos para intentar entender las líneas de fuerza en los campos de Faraday. Hubo un primer modelo de “remolinos” similar al de Descartes, otro al que llamó de “ruedas locas” y un último modelo de vórtices discretos e individuales inspirados por Thomson (Lord Kelvin) que, a su vez había surgido del teorema hidrodinámico del vórtice de su buen amigo Helmholtz y que bien podrían haber sido una idea anticipada de lo que posteriormente descubrió Planck, lo que Einstein llamó “los cuantos de luz”, es decir, los fotones.

George J. Stodart [Public domain], via Wikimedia Commons
James Clerk Maxwell. Imagen de George J. Stodart
Con las famosas ecuaciones de Maxwell, las interacciones electro-magnético-ópticas fueron explicadas en el marco de una teoría unificada que es capaz de predecir su comportamiento con precisiones asombrosas. También, sirvieron para cuantificar de forma correcta cuál había de ser la velocidad de la luz en el “vacío” y eso se consiguió mucho antes de que la tecnología permitiese medirla con precisión, lo que nos debe dar una idea aproximada de lo importantes y acertadas que fueron sus intuiciones sobre las dinámicas del éter.

Paradójicamente, las formulaciones matemáticas de la electrodinámica, que precisaron para ser creadas de la imagen mental de un éter dinámico y fluido, terminaron por hacer innecesario recurrir a esos modelos, sin embargo, ahora hemos hecho nuevas observaciones y tenemos más preguntas que solo con la electrodinámica no podemos responder, así que, tendremos que hacer el esfuerzo que sea necesario para imaginar un nuevo modelo que nos proporcione nuevas respuestas.

Con mi teoría se pueden dar explicación a muchas de esas cuestiones nuevas, y también a las antiguas, y lo mejor es que todo se basa en el principio de simplicidad. Únicamente precisaremos de dos grupos de fuerzas, las de la electrodinámica y las de la cromodinámica, para unificar la física del Cosmos con la física del mundo subatómico. Pero, como digo, hay que retomar el modelo dinámico del éter con el que se puede especular sobre la naturaleza y el origen de los fotones como parte del propio campo H y sus dinámicas fluidas.

Las implicaciones de esta forma de pensar son muy profundas, pues deberemos considerar que lo que hace la carga de color de las partículas materiales es unir muy fuertemente los quarks y también atraer débilmente a los bosones de Higgs del entorno, modificando de este modo la densidad del campo H y generando lo que conocemos por gravedad, lo que hace innecesaria la existencia de una partícula mediadora como es el “gravitón” que, por lo que yo intuyo, ni está ni se le espera.

Por otro lado, la carga eléctrica de las partículas materiales lo que hace es inducir al campo H circundante a rotar en un determinado sentido, de esta forma se transmite la fuerza electrostática en forma de energía cinética a través de los bosones de Higgs. De la misma forma, el campo magnético sería una consecuencia del desplazamiento de las cargas eléctricas, un efecto secundario que retuerce los flujos del campo H y que, a la inversa, también puede provocar el desplazamiento de las cargas eléctricas, si existe un campo magnético previo en el entorno. Y te estarás preguntando… Entonces ¿qué son y qué función tienen los fotones?

By Jahons Brad E, U.S. Fish and Wildlife Service [Public domain], via Wikimedia Commons
Los vórtices en el aire al paso de una aeronave, un efecto análogo al magnetismo. Imagen de Jahons Brad E
vortice
Imagen de skeeze

La respuesta que buscamos está en las “ruedas” que son entidades formadas por agrupaciones de quarks unidos en estructuras tridimensionales básicas. Su formación supuso el surgimiento de la materia brillante en el universo, porque sirvió para crear unos nuevos entes con unas dinámicas fluidas muy precisas y eficaces, los fotones, que solo las ruedas pueden producir  y solo ellas pueden aprovechar la energía de la que éstos son portadores.

Si quieres más detalles tendrás que leer mi libro pero, a continuación, te dejo un par de pistas.

fondo
Imagen de lpittman

2 comentarios sobre “¿Y qué si existe el éter?

  1. El éter creo que es un concepto de hace más de 100 años, tal vez conceptos más actuales encajarían mejor, siempre he entendido que se deben que deben encontrarse definiciones simples para situarse o comprender de la mejor manera posible.
    Para mí el concepto ” éter ” es contrapuesto al concepto ” nada ” y creo que así se utiliza en ” metafísica ” .
    En mi comentario anterior definí mi concepto de este universo como un estado de equilibrio desigual entre las fuerzas y energías de concentración ( materia con su acción gravitatoria + energía oscura ) y las de expansión ( energía oscura ) .
    Entiendo por éter el espacio intergalactico si bien muchas galaxias se ven envueltas en un halo de gas, fundamentalmente constituido por hidrógeno + helio; cuya masa equivale en la mayoría de los casos a la de la propia galaxia y es un reservorio para la alimentación de la propia galaxia y esta pueda formar jóvenes estrellas, e incluso alimentar su agujero negro central.
    Pero cuando nos alejemos de estas cercanías a las galaxias, existirá entre ellas un vacío más profundo que se puede llamar éter, medio o espacio intergalactico y es en este medio donde también existe materia pero a concentraciones muy bajas, un vacío casi absoluto donde la densidad de materia puede ser del orden de un átomo de hidrógeno/ 4 m^3.
    Pero la realidad es que a semejanza del agua como fluido todo lo que existe dentro de este universo “navega ” o interacciona de acuerdo con la mecánica de fluidos.
    Cuando realizamos simulaciones de fusiones extre galaxias, es como si estuviéramos realizando ensayos de mezclas de diferentes masas hechas de partículas, que en realidad son estrellas.
    Hay que tener en cuenta que lo que llamamos espacio en sus tres dimensiones apenas se deforma entre galaxias. Ocasionalmente en el tiempo una fusión entre galaxias puede dar lugar a un efecto ola que se propaga por el medio intergalactico o bien dos agujeros negros en su fusión pueden producir el mismo efecto en las estrellas cercanas de dicha galaxia.
    La luz y todo tipo de energías y ondas se propagan por este espacio, medio intergalactico, desviadas por la acción de la gravedad que encuentran en su camino.
    Puedo reconocer que para mí este universo se comporta en sí y por decirlo de alguna manera un universo en el cual se extiende el campo H en su totalidad.
    Para los que hagan metafísica del cosmos, entre los cuales comparto afinidades y creencias, pueden existir multitud de universos distantes y diversos sin conexión ni posibilidad de descubrir su existencia separados por ” la nada ” , pero cuidado no por el ” éter ” , estos universos se concatenarían en el tiempo , dando en la práctica un ” Universo Eterno”.

    1. Veo que tienes tu propia imagen mental de lo que debe ser el “Universo Eterno” y que además lo asocias a la idea de multi-universos o multiversos sin conexión. De ninguna manera creo que pueda convencerte de lo contrario, pues mi punto de vista es distinto y lo he manifestado en este sitio web.
      La idea del Cosmos, tal como la he expuesto, es para mí la más coherente, ¿qué voy a decir yo, no…? Es una forma de entender el espacio como un continuo formado por el campo H, donde cada pulso materia-energía que se expanden desde el gran agujero blanco es un nuevo universo que tiene que evolucionar para crear los átomos, la materia compleja y la vida, pero terminará irremediablemente mezclándose con otros universos precedentes y posteriores en el gran disco de acrecimiento cósmico. He dejado la puerta abierta para imaginar multi-cosmos pero, aún así, mi idea de un continuo sigue estando ahí, para mi “la nada” es, eso mismo, nada.
      Te recomiendo que leas alguna de las entradas del blog de Emilio Silvera , concretamente la del día 25 está en la línea de lo que estamos comentando. Creo que te gustara porque Emilio es un estupendo divulgador.
      Nos seguiremos leyendo.

¿Qué piensas sobre esto? Deja un comentario